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Entrevista a Juana de Aizpuru, por REVISTA CLAVES DE ARTE PDF Imprimir E-Mail
Escrito por extraido www.revistaclavesdearte.com / Tiago de Abreu Pinto-Sara García Fdez   
martes, 09 de febrero de 2010
Entrevista a Juana de Aizpuru, por REVISTA CLAVES DE ARTE. En la imagen, fotograma de la entrevista en video.
Juana de Aizpuru

GALERIA JUANA DE AIZPURU: Fundada primero en Sevilla en 1970 y después en Madrid en 1983, está dedicada a las nuevas tendencias internacionales del arte contemporáneo. Realiza entre ocho y nueve exposiciones anuales de artistas españoles y extranjeros representantes de las diversas manifestaciones artísticas actuales: pintura, escultura, instalaciones, fotografía, etc.. Participa en la feria ARCO desde su creación en 1982, siendo Juana de Aizpuru la promotora y su directora entre 1982 y 1986. Durante seis años llevó a cabo un intenso apoyo a jóvenes artistas andaluces a través de las becas de su mismo nombre. Interviene en ferias internacionales como Art Basel, Art Cologne, Kunsrai de Ámsterdam, Art L.A. o Art Frankfurt. (nota inicial: www.masdearte.com, añadido por webmaster)

 

Entrevista a Juana de Aizpuru, REVISTA CLAVES DE ARTE ( Por Tiago de Abreu Pinto / Sara García Fdez )

Revista Claves de Arte: Háblanos de los comienzos. La primera galería la abriste en Sevilla, ¿verdad?

Juana de Aizpuru:Sí, Abrí mi galería en Sevilla en 1970 y en 1982 abrí la Galería de Madrid y durante veintitantos años he estado entre Sevilla y Madrid porque tenía las dos abiertas. Hace cuatro años cerré la de Sevilla y me he concentrado en Madrid. Con todas mis energías aquí, con todo mi tiempo aquí, pues, evidentemente, da más frutos. Estoy realmente contenta de haber tomado esa decisión, aunque me costó muchísimo porque en Sevilla estaban mis raíces y fue una decisión realmente dura. Además tenía un espacio maravilloso, una casa antigua sevillana de tres pisos, todo dedicado a la galería, la verdad, era una galería especial y maravillosa, pero, en fin, yo creo que fue una buena decisión.

RCA: ¿Sigues yendo a Sevilla?

J de A: Sí, no he roto completamente mis vínculos profesionales con Sevilla. Tengo allí dos apartamentos, en uno están las oficinas y en otro hay un pequeño stock, para recibir a los pocos coleccionistas que hay allí. Además tengo allí dos hijas y dos nietos y mi casa de toda la vida realmente la tengo allí, entonces siempre que puedo me escapo a Sevilla.

RCA: Este año es el 40 aniversario de la apertura de la Galería en Sevilla ¿Cómo lo vas a celebrar y dónde, en Madrid o Sevilla?

J de A: Efectivamente, lo pienso celebrar, porque pienso que 40 años son ya una historia bastante larga y merece la pena celebrarlo. La celebración la haremos aquí en Madrid y allí en Sevilla. El aniversario se cumplirá realmente a primeros de octubre y quiero celebrarlo con una exposición importante de Martin Kippenberger y Albert Oehlen, que vivieron años en Sevilla y vinieron a mi galería, estuvieron viviendo ahí, en fin, que fueron unas relaciones amistosas muy íntimas las que tuvimos durante estos dos años y es una forma de celebrarlo, rememorar una etapa importante para Sevilla, creo que no sólo para mi galería, y además haré una fiesta importante para la que vendrá gente de todas partes, de Nueva York, de Europa y de muchos países.

En cambio aquí en Madrid pues lo celebraré con un proyecto especial: durante un año las exposiciones serán especiales, dedicadas al aniversario. He hecho una selección de los artistas que han pasado por mi galería durante este largo periodo de tiempo y que han significado para la galería y también para mí, a nivel personal, una referencia. Aunque he hecho una selección muy exhaustiva, han salido veintitantos, así que habrá que agruparlos de dos en dos, pero tengo desde Richard Hamilton, Chillida, Sol Le Witt, que son los artistas con más años y más importantes. Además, dos de ellos se han muerto y esa será la representación de los años 70.

También haré una exposición de grupo con los artistas con los que abrí la Galería y otra con los artistas más jóvenes que están en la galería, Tania Bruguera, Dora García, Rogelio López Cuenca, Georg Herold, Albert Oehlen, Joseph Kosuth

RCA: ¿Te imaginabas cuando abriste la galería cumpliría 40 años?

J de A: Sí, sí, no sabía lo que yo iba a vivir, pero sabía que la abría para toda la vida. Nunca jamás pensé, pues abro la galería a ver qué pasa, como un hobby, me distraigo y si no pues la cierro… no, no. Cuando abrí mi galería yo sabía que era para toda mi vida.

RCA: ¿De dónde surge tu afición por el arte contemporáneo?

J de A: Yo siempre he tenido mucho interés por la cultura en general, la literatura, la música, pero por lo que más por el arte, por las artes plásticas. Y cuando me fui a vivir a Sevilla, recién casada, me encontré con una ciudad, tan cerrada, con una academia que tenía un peso específico tan tremendo que dominaba por completo la situación. Era realmente un ambiente un poco asfixiante. Y viniendo de Madrid, pues la verdad es que me encontré agobiada.

Al poco tiempo de llegar yo, se habló de que iba a abrirse una galería de arte contemporáneo que se llamaba La Pasarela. La abrió Kike Roldán, un amigo nuestro, y fue una eclosión de una generación de artistas jóvenes que rompieron por completo con la tradición academicista de Sevilla, sin nada que ver con el pasado.

Carmen Laffón, que era de esta generación y estaba aquí representada por Juana Mordó, estaba conectada con la gente de Juana Mordó y con el Grupo de Cuenca. Y a través de Juana Mordó tuvimos relación con el Grupo de Cuenca y con todos los artistas que estaban relacionados con ellos. Gerardo Rueda, Gustavo Torner, Fernando Torres, y a través de ellos, pues también Saura, Millares, Guerrero, etc.

Así, dentro de mis posibilidades, empecé a tener una pequeña colección. Entonces éramos dos personas más y yo los únicos que comprábamos en Sevilla lo que presentaba La Pasarela y, claro, me vinculé mucho con toda esta gente, había conferencias…y yo era una asidua. Quería mucho a estos artistas y nos hicimos muy buenos amigos. Y yo, que era una persona relacionada en Sevilla, me llevaba obras de ellos a casa e intentaba colocárselo a mis amigos, sobre todo a las amigas americanas, mujeres de los jefes de la base de Morón, que sí que les interesaba el arte contemporáneo. Y así pues fui vendiendo, lógicamente sin el más mínimo interés por mi parte, simplemente para ayudar a estos artistas.

En el año 69 empezaron a decir que La Pasarela iba a cerrar, porque era muy duro mantener aquello y fueron los propios artistas, mis amigos, los que me dijeron “Juana tú tienes que abrir una galería, porque ¿qué va a ser de nosotros si cierra La Pasarela?”. Mira que no se había ocurrido nunca, yo nunca había trabajado, y cuando me lo dijeron pensé “qué idea tan genial, es verdad, es maravilloso, yo tengo que abrir la galería”
Sin pensarlo mucho, en cuatro meses o cinco ya estaba abriendo la galería, fui al banco Coca y pedí un crédito de medio millón de pesetas de entonces, alquilé un local con derecho a compra, me instalé y abrí inmediatamente, no me lo pensé mucho.

Todo este grupo que La Pasarela había aglutinado, se vinieron todos conmigo y yo ya me planteé mi trabajo desde otro punto de vista. Desde el principio me planteé la labor de promocionar a aquellos artistas fuera de Sevilla y también de llevar a Sevilla las nuevas tendencias, no sólo españolas, sino internacionales y este ha sido realmente mi planteamiento prácticamente hasta hoy.

RCA: ¿De quién aprendiste a ser galerista? ¿Qué modelo, qué referencia tenías?

J de A: Pues en aquel entonces, Juana Mordó era el referente. Pero, bueno, es muy difícil aprender a ser galerista porque yo creo que cada uno tenemos una personalidad muy distinta y es un trabajo en el que se refleja mucho la personalidad de cada uno, la línea que llevas, los artistas que seleccionas, el ambiente que creas en la galería.

Es muy difícil tener un modelo porque tú das a tu trabajo tu propia personalidad, pero Juana Mordó sí fue un referente para mí. Estaba muy bien situada, tenía muchas relaciones internacionales y dentro de lo poco, porque era la época de Franco todavía, que se podía trabajar a nivel internacional, ella tenía ciertos contactos.

Yo me he caracterizado por apoyar desde el principio la fotografía. He visto que la fotografía era arte, una forma diferente, un lenguaje distinto, pero tampoco era una prioridad que excluyese otros lenguajes, yo hago pintura, que me encanta, instalaciones, performances… para mí son válidas todas las formas de manifestación de los artistas. Mi forma de ver el arte es muy ecléctica. Admito cualquier forma de manifestación artística siempre que tenga calidad y me sorprenda, me inquiete, me diga algo fuerte y me enseñe algo.

RCA: ¿Qué es el arte para ti?

J de A: Es más bien una postura ante la vida, es una necesidad espiritual. De hecho, el hombre en cuanto tuvo la suficiente inteligencia como para poder tener imaginación empezó a crear arte, es decir, que fue una necesidad desde nuestros primeros padres, desde que el hombre es hombre. Es una necesidad del espíritu, una necesidad del alma.

RCA: ¿Qué es ser galerista?

J de A: Ser galerista no es una profesión, es una vocación y es una vocación carismática, porque los verdaderos galeristas no nos lo planteamos como una forma de ganarnos la vida, de mantener a nuestra familia, sino como la forma de realizar un proyecto. Y este proyecto vital que yo tengo, lo realizo a través de mis artistas o a través de las exposiciones que hago, a través de la selección de los artistas que entran en mi galería y éste es mi proyecto vital.

Yo todo lo que sé sobre arte lo he aprendido de los artistas, creo que son los únicos que nos pueden enseñar sobre arte, los creadores. Yo creo que el galerista es el único agente del mundo del arte que está en todas las fases en que se produce el arte, desde la creación, la producción, la exposición, la exhibición, la promoción, en la que lo haces llegar a todo el mundo y ya la venta a un museo, a un coleccionista… Somos los únicos que estamos en todas las fases, porque el director de museo se lo encuentra ya al final, el crítico, idem de idem, no pasan por todas las fases.

Nosotros los galeristas estamos, desde en un estudio que vas y ves como el artista está creando la obra, hasta que está la obra simplemente imaginada y hay que producirla, entramos en la producción de la obra, luego la traemos a la galería, la promocionamos, la enseñamos, la llevamos a ferias, la exponemos, la promocionamos, hacemos que llegue al público y luego pues ya lo que es la venta… eso enriquece muchísimo
Yo creo que un galerista que ha hecho bien su trabajo, que lo hace con vocación, es el agente artístico que está más preparado, sobre todo ahora que se nos exige una gran preparación. A mí el contacto directo con los artistas es lo que más me interesa.

Yo, sinceramente, no creo que haya aprendido nada de críticos, de comisarios… yo todo lo que sé lo he aprendido de los artistas. Me parece que son los únicos que pueden enseñar de arte, más que los teóricos de arte. Los teóricos te dan una serie de armas, quizás teorías sobre arte, para que cuando te enfrentas al acto creacional, a la obra, con ese bagaje cultural que te dan los historiadores del arte, seas capaz de discernir mejor aquello, pero enseñar, enseñar de arte, yo creo que son los artistas los únicos.

RCA: ¿Cómo fue el nacimiento de ARCO?

J de A: Cuando llegó la democracia a España, muerto Franco, la transición, la apertura, todos estos cambios socioeconómicos y sociopolíticos que hubo en España, evidentemente repercutieron muchísimo, lógicamente, a nivel cultural y en el arte.

Aquella época tan bonita y tan difícil y tan apasionante hizo que el mundo del arte se transformara. Yo empecé a viajar muchísimo, tenía muchas ganas de saber qué es lo que estaba pasando de verdad en el mundo, viéndolo, y cuanto más viajaba más veía la diferencia de lo que pasaba en España, que después de cuarenta años de estar enclaustrados, las nuevas tendencias internacionales no habían influido en España ni nosotros habíamos aportado nada, habíamos seguido aquí nuestro camino.

Cuando yo empecé a ir a ferias me quedé verdaderamente perpleja y pensé cuándo las galerías españolas íbamos a poder tener las posibilidades que estos otros colegas tienen. Pensé que sería maravilloso hacer una feria de arte en España y me fui convenciendo a mí misma que era una verdadera necesidad, porque aquí no había coleccionismo y la forma de crear un coleccionismo internacional era hacer una feria de arte internacional, por supuesto.

Por aquel entonces yo sólo tenía mi galería en Sevilla, estoy hablando del año 78, principio del 79. Me fui a Sevilla y enseguida me di cuenta que allí no había nada que hacer, que allí no había forma de que lo aceptaran , entonces me fui a Barcelona que conocía precisamente al director de la feria que era Paco Sanuy y le dije “mira la idea que tengo, porque no hacéis vosotros la feria” y me dijo que tres años antes se había hecho una feria de galerías y había salido muy mal. Bueno, pues me fui para Sevilla muy triste, pero yo seguía con mi idea, y mira que la providencia, la verdad, me ha guiado y me ha abierto caminos, y leo a los pocos meses que se está creando una Ifema aquí en Madrid y que el Alcalde Tierno Galván y el Presidente, Adrián Piera, estaban en ello.

Sanuy vino de Barcelona para ser el Director de Ifema, que se estaba creando, entonces me presenté otra vez ante Sanuy y le dije “ahora no me vas a decir…” Y me dijo “oye pues sí, ahora sí que puede ser porque además mi presidente, Adrián Piera, le encanta el arte así que estoy seguro de que le va a interesar”. Yo me fui para Sevilla esperanzadísima y tan contenta y me llama Sanuy a los pocos días y me dice que vienen Adrián Piera y él. Yo conocí a Adrián Piera en Sevilla cuando fue a verme y allí le hablé de mi proyecto y mi entusiasmo, porque experiencia bien poca tenía, pero mi entusiasmo suplió a la experiencia y le contagié mi entusiasmo y allí cenando en El Burladero, me acuerdo perfectamente, allí ya nos inventamos el nombre de ARCO y todo, ARTE CONTEMPORÁNEO, AR-CO y al tiempo la connotación de la flecha que sube, el ansia de superación que todos teníamos en aquel entonces.

Era el año 79 y empezamos ya a trabajar. Yo ya llamé a compañeros míos, les conté la idea, creamos un Comité Organizador de galerías españolas, la verdad es que mis colegas no creían en el proyecto, la única fue Juana Mordó, que era una mujer fantástica con una amplitud de miras…y la única que realmente me apoyó porque creyó en el proyecto, entró en el Comité Organizador con otras muchas galerías y ahí anduvimos hasta que se creó Ifema, porque empezamos a hacer ARCO cuando Ifema todavía ni siquiera estaba establecida del todo y ya empezó la historia. Me hicieron a mí Directora y ya en el 80 empezamos a trabajar seriamente. La primera feria fue en el 82.

Yo fui la directora durante siete ferias y trabajé en Ifema durante 9 años. ARCO fue una idea mía, convencí a Ifema para que lo hiciera, fui la primera directora, fui la que lo puso en marcha, o sea, que realmente cuando acabaron llamándome Juana de Arco era con todo el motivo.

RCA: ¿Estás satisfecha con lo que ha llegado a ser ARCO?

J de A: Pues mira, ARCO desde el principio fue maravilloso, no puedo decirte que ahora sea mejor que lo que fue al principio, en aquellos años, porque ARCO tenía una gran personalidad. Era una feria en la que no se vendía, porque no había coleccionismo ni ningún museo de arte contemporáneo y sin embargo desde el principio vinieron galerías muy importantes internacionales y tenía un ambiente fantástico. Los pasillos de ARCO tenían un ambiente fabuloso, no era tan comercial como ahora, era más una feria cultural.

Según se mire, ARCO es ahora mejor por unas cosas y es peor por otras, o sea, que no puedo decir “¡A lo que ha llegado ARCO!”. ARCO desde el principio fue una feria especial, una feria en la que las galerías eran las verdaderas protagonistas y a través de las galerías los artistas eran los verdaderos protagonistas. Entonces no se vendía, pero pasaban cosas.

ARCO fue una puerta que se abrió por la que entraron nuevos aires y también salieron cosas de España. ARCO vivió una época de esplendor, fue distinto. En algunos aspectos me da pena a donde ha llegado ARCO y en algunos otros no, digo “qué bien”, pero en algunos aspectos pienso que ARCO se ha deteriorado.

 

09 de Febrero de 2010 | Por Tiago de Abreu Pinto / Sara García Fdez

www.revistaclavesdearte.com

 

 

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